patrimonio

El primer enterramiento de San Millán

En la segunda cueva llamada Oratorio de San Millan, podemos encontrar el cenotafio de San Millan. Situado a nuestra izquierda, se trata de una escultura yacente del santo de época románica (siglo XII), vestido con ropas sacerdotales visigodas, construido en alabastro oscuro casi negro. Tiene unas medidas de 1,13 metros de altura, 2,11 metros de longitud y 1,93 metros de profundidad.

En su manos podemos encontrar esculpido un portapaz sobre el pecho con una cruz florenzada de brazos iguales, con decoración de números y vegetales. Alrededor del santo podemos ver distintas escenas de la vida del santo: dos ciegos con sus bastones y un perro lazarillo acuden a implorar el milagro del santo, una niña muerta que resucitó al tocar el sepulcro, y distintos anacoretas. Se trata de decoración en altorrelieve que rodean los cuatro lados y los cuatro angulos formando un total de seis escenas. El cenotafio se apoya en un soporte con seis mensulas. Se le considera de una época tardo-románica o proto-gótica.

El altar más antiguo de España

En esta misma cueva, a la derecha encontramos una oquedad artificial, formada por tres huecos, cada uno de ellos con una arcada de medio punto, y que hacía la veces de altar y sagrario para San Millán. Algún autor considera que pudiera ser el altar más antiguo de España.

Monasterio de Suso

El Monasterio de Suso fundado por San Millán en el siglo V. Tiene elementos visigóticos, mozárabes y pre-románicos, predominando el mozárabe del siglo X. Según la tradición en los sepulcros del claustro fueron enterrados los siete infantes de Lara.

Monasterio de Yuso

En el 1053 los restos de San Millán fueron trasladados al Monasterio de Yuso. El rey García IV de Navarra pretendió trasladar el arca a Nájera. Según la tradición, los bueyes que tiraban de la carreta no pudieron con la carga y se interpretó que el santo deseaba permanecer allí por lo que el rey ordenó construir un nuevo monasterio."