agustinos recoletos

Exposición sobre el scriptorium de San Millán

CODICES Y CANTORALES es el nombre de la exposición instalada en la sala en la que se ubica la Biblioteca de los cantorales y en la que se pretende poner en valor el ambiente y todo lo que ha supuesto el escritorio de San Millán de la Cogolla.

CODICES Y CANTORALES está formada por una serie de paneles que se iluminan sucesivamente y reproducen, a través de la documentación que se encuentra en el propio Monasterio, lo que era el escritorio: cómo se copiaban los libros y qué materiales se utilizaban, el pergamino, las diversas clases de plumas, las tintas, etc. En las vitrinas o expositores los visitantes pueden contemplar ejemplares valiosos que se guardan en la biblioteca del Monasterio. Finalmente, también se puede apreciar la colección de cantorales con una presentación más artística y, para terminar, se muestra uno de ellos abierto en las páginas correspondientes al oficio de la fiesta de la Ascensión de nuestra Señora a los Cielos, mientras se oye la interpretación que el grupo ‘Cum Jubilo’ hace de la partitura que el visitante tiene a la vista.

Son tres las razones que han llevado a realizar este espacio. En primer lugar, la fama que tuvo el escritorio de San Millán de la Cogolla; de aquí nacieron los códices como ‘Códice Emilianense o Códice de los Concilios’ o las copias de los beatos. En segundo lugar, la vinculación que existe entre el Monasterio de San Millán y la lengua. En tercer lugar, la importancia de la colección de cantorales que existe en el Monasterio

Qué es un cantoral

Un Cantoral o libro de coro es un manuscrito musical de gran formato utilizado en iglesias y catedrales durante la Edad Media y el Renacimiento. El tamaño del pergamino es lo suficientemente grande como para que el coro completo pueda leer las notas musicales a distancia.

Grandes libros

Los cantorales de San Millán son libros de grandes proporciones. Pesan entre 20 y 60 Kg.

Hojas de piel

Las hojas están hechas con piel de animales. Se calcula que para hacer esta colección se necesitaron las pieles de unas 1500 vacas